Narcos vs. Jane The Virgin

El problema de Hollywood y su obsesión con los narcotraficantes latinos

Juan Pablo Gutierrez / Netflix

La segunda temporada de la serie de Netflix, Narcos, comienza con la narración de una voz con un acento del sur de Estados Unidos que dice: “Okay, aquí vamos de nuevo”. Así es como Narcos reintroduce la cacería de Pablo Escobar, el infame narcotraficante colombiano interpretado por el actor brasileño Wagner Moura. Seguimos esta búsqueda frenética a través de los ojos del agente de la DEA Steve Murphy, interpretado por el modelo estadounidense Boyd Holbrook.

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Murphy es uno de los pocos personajes blancos que aparecen en la serie, sin embargo es nuestro guía en la batalla infestada de cocaína y sangre que el pueblo colombiano intenta desesperadamente ganar — al menos así es como lo describe Murphy. Después de 20 episodios, Murphy nos ha llevado al corazón de la guerra, ha regañado a los colombianos por no hablar inglés y se ha tomado un par de fotos con el cadáver ensangrentado de Escobar. Narcos, a pesar de esforzarse por no ser ese tipo de serie, inevitablemente retrata la experiencia de un hombre blanco durante una de las épocas más mortíferas en la historia de Colombia.

La serie — como casi todas las series de narcotraficantes— intenta enfocarse en las historias de personajes latinos, pero realmente no lo logra. Al analizar el estado de la industria del cine y la televisión se aprecia que la mayoría de las historias sobre latinos que están siendo financiadas y producidas tienen que ver de una manera u otra con la problemática del narcotráfico.

Si no pasas cada temporada revisando los nombres del reparto y los créditos es fácil no darse cuenta.

Gina Rodríguez ganó un Golden Globe por su papel en Jane The Virgin, una serie con una amplia variedad de personajes latinos multidimensionales. Sin embargo, la maquinaria de Hollywood todavía sigue obsesionada con las historias de narcotraficantes.

Okay, aquí vamos de nuevo.

Narcos continúa la vieja tradición de seleccionar actores latinos para interpretar narcotraficantes, sicarios, mulas y junkies y básicamente todos los personajes que se necesitan para crear un imperio de la droga. Así es como los retratan en las siguientes producciones: Mr. Robot, Weeds, Breaking Bad, Sicario, Escobar: Paraíso Perdido, Blow, Bad Boyz II, La Reina del Sur, El Infiltrador, Escuadrón Suicida, White Girl, Tráfico, Salvajes, cada versión de la franquicia de Law & Order, Veronica Mars, el nuevo proyecto de Jennifer López sobre la “Abuela de la Cocaína” en Colombia y la serie de El Chapo que pronto saldrá en Univision. ¿Por qué estamos tan obsesionados con Escobar y por qué Benicio del Toro tiene que seguir interpretando a narcotraficantes? (Esta lista no incluye todas las veces que alguien no latino ha interpretado a un latino conectado al mundo de las drogas como Al Pacino y Lou Diamond Phillips).

Series como la comedia Superstore y personajes como April Ludgate-Dwyer (una boricua que insiste que le hablen de ‘usted’) en Parks and Recreation son anomalías, no el estándar hollywoodense. Mitú, una compañía latina que se enfoca en narrar las experiencias de los jóvenes latinos, habló sobre este problema en una serie de tweets:

“Una nueva versión de la película West Side Story con una actriz boricua interpretando a María”.

“Un drama en que la problemática causada por los carteles de la droga no sea vista a través de los ojos de un gringo blanco”.

“Un filme noir basado en Los Ángeles, enfocado en la población mexicana y salvadoreña”.

Narcos sería una mejor serie si eliminara todas las narrativas de los personajes blancos. Pero incluso si eso pasara, ¿de verdad necesitamos seguir glorificando a Pablo Escobar? Si necesitas cumplir tu deseo de ver a un narco moreno, el canal USA ha producido una adaptación estadounidense de La Reina del Sur (Queen of the South). Todos los personajes blancos son idiotas, y las mujeres tienen todo el poder y están a la cabeza de los carteles. Por lo menos es algo diferente.

Sin embargo, merecemos más que eso. La serie Jane The Virgin es un ejemplo de que los programas latinos pueden llegar a ser mucho más. Jane The Virgin tiene narcotraficantes blancos, no negros o morenos. Ese es el punto. La telenovela americanizada cuenta la historia de una mujer que fue inseminada artificialmente por accidente. No es un show político, pero sí retrata a las familias latinas, la religión, la inmigración y los temas políticos. A pesar de que Narcos intenta hacer un comentario sobre el comercio internacional de las drogas, dice poco sobre las políticas que supuestamente combaten al crimen organizado. Moura, quien interpreta a Escobar, ha dicho que todas las drogas deben ser legalizadas.

Los latinos merecen ser vistos como gente digna. También merecemos vernos reflejados en las pantallas de televisión y en los escenarios teatrales. La población latina es la minoría que va creciendo más rápidamente. No puedo celebrar una cultura popular que hace lo mínimo para diversificar las historias. Por ejemplo, en Quantico, la única latina de la serie es pintada como una mujer terca y difícil que debe enfrentarse a un ex novio abusivo.

Es un retrato poco intelectual y bastante perezoso. Es aburrido. Y estamos aplaudiendo el aburrimiento. “Nunca vamos a tener una estrella latina hasta que empecemos a seleccionar actores latinos para papeles principales basados en latinos”, dijo Jonathan Jakubowicz, el cineasta venezolano detrás de la película “Manos de Piedra”, un biopic del afamado boxeador panameño Roberto Duran.

Jakubowicz no lo pudo haber dicho mejor.

Necesitamos más latinos escribiendo series (ya sabemos que somos muy buenos en eso). Más actores latinos deberían estar en películas independientes y producciones grandes, y tener más presencia en la televisión. Sin embargo, por ahora las personas blancas seguirán encargadas de la industria (Narcos tendrá dos temporadas más). Ellos deben decidir si le dan más oportunidades al talento creativo latino.

La triste realidad es que los productores blancos no van a ser reemplazados por los morenos de un día a otro. Por eso propongo lo siguiente: la gente blanca ya no puede producir nada sobre la gente latina. Nunca quise escribir las reglas, perdónenme, pero me han empujado hasta este punto. Les estoy quitando sus privilegios hasta que logremos elevar la moral. Por favor envíenme sus guiones para que sean aprobados. Los vamos a discutir en la siguiente reunión.