Cross Border Xpress

Este puente entre San Diego y Tijuana puede cambiar la dinámica fronteriza

Harrison Photographic

TIJUANA—Cuando llegué a Tijuana la semana pasada para el concierto de Fusion y Univision RiseUp AS ONE, esperaba estar atorado dos horas en la frontera para poder entrar a San Diego.

Solía cruzar la frontera a pie vía San Ysidro—el puerto de entrada más transitado en el mundo—y Otay Mesa, que también tiene largas filas, para visitar a mi ex novia que en aquel entonces vivía en San Diego. Salía más barato volar a Tijuana pero usualmente tardaba más de una hora en cruzar a Estados Unidos y los agentes fronterizos, cansados y explotados, hacían comentarios prepotentes y actuaban como los cadeneros de un antro.

Dec. 3, 2014. El puerto de entrada de San Ysidro.AP

Dec. 3, 2014. El puerto de entrada de San Ysidro.

Pero esta vez tuve una experiencia diferente—gracias a un pase de $16 dólares que compré en el aeropuerto de Tijuana para poder cruzar por el Cross Border Xpress (CBX), un puente peatonal para aquellos que tienen un boleto de avión.

El puente cuenta con aire acondicionado, una tienda Duty Free que parece un monumento al capitalismo estadounidense y agentes fronterizos mucho más amigables. La estructura conecta el aeropuerto de Tijuana con San Diego.

Parece un proyecto concebido en los primeros años de la Unión Europea, cuando se hablaba con entusiasmo de fronteras relativamente abiertas. La estructura parece no pertenecer a la región fronteriza, especialmente durante un ciclo electoral donde el candidato republicano promete construir un muro.

Cross Border Express, Otay Mesa, CADavid Harrison

“Hubo muchas conversaciones en los últimos años sobre cómo facilitar los flujos de entrada y salida de la región fronteriza San Diego-Tijuana”, me dijo Elizabeth Brown, la Directora Comercial de CBX. “En un momento, hasta se contempló la creación de una pista para conectar las terminales de ambos aeropuertos”.

Brown dice que la idea del puente se materializó en 2007, cuando un grupo de inversionistas mexicanos del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) adquirió 55 hectáreas en los Estados Unidos justo alado del aeropuerto de Tijuana. El grupo comenzó a cabildear con los gobiernos locales y federales.

El proyecto recibió permisos presidenciales de ambos gobiernos en 2010, y la construcción comenzó cuatro años después mediante una inversión privada de $120 millones de dólares (75% vino de inversionistas mexicanos y el otro 25% de inversionistas estadounidenses). La obra se terminó en poco más de un año y el puente fue inaugurado en diciembre de 2015.

Cross Border Express, Otay Mesa, CADavid Harrison

No fue una tarea fácil. Los trabajadores debían ser procesados por los agentes fronterizos cada vez que cruzaban hacia suelo estadounidense. La coordinación también se tornó complicada ya que las dos compañías que trabajaban en el lado mexicano y el estadounidense usaban diferentes sistemas de medición (imperial y métrico). CBX tuvo que contratar a ingenieros biculturales que acabaron trabajando como traductores e interpretes para establecer una buena comunicación entre los dos equipos.

“Tuvimos que traducir nuestros diseños al español, los sistemas de medición y hasta fueron distintas las maneras en las que se comunicaron las especificaciones”, me dijo Brown. “Se resolvieron los problemas usando la manera de comunicación más sencilla—dos ingenieros se encontraban en el muro, uno en México y el otro en los Estados Unidos”.

Algunas secciones del proyecto se realizaron en Tijuana y otras se construyeron en San Diego. Los gobiernos de México y Estados Unidos luego permitieron a los trabajadores construir la sección que conecta ambos lados.

“El único momento en que los dos equipos de construcción pudieron conocerse fue cuando terminaron el puente y se abrieron las puertas en una ocasión especial para que los dos grupos pudieran comer juntos—pero quedándose en sus propios lados de la frontera”, dijo Brown.

0547_cbx_otaymesa_harrisonphotoDavid Harrison

El puente mide 390 pies de largo (118.87 metros) y toma casi 10 minutos cruzar a pie. Opera como cualquier otro puesto de control.

CBX tiene un contrato con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y Brown dice que el proyecto cumple con todos los requisitos y las especificaciones estructurales de la agencia estadounidense.

Brown dice que esperan cubrir los gastos operacionales del puente este año — las tarifas subieron de $12 a $16 dólares en julio. Dice que 1.3 millones de pasajeros (entre 4 mil y 5 mil diarios) han usado el CBX este año, una cifra que representa casi el 24% de todos los pasajeros que vuelan a Tijuana.

“Se usa mucho más durante días festivos y eventos especiales”, dice Brown. “Especialmente cuando la selección mexicana juega en California”.

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Sin embargo, no todos están encantados con la iniciativa. Algunos residentes de Tijuana con los que platiqué la semana pasada han apodado al CBX el “puente de ricos”. Se quejan que la mayoría de la población no tiene acceso a una estructura similar. Los representantes de CBX dicen que no tienen previsto permitir el acceso a personas sin boletos de avión por razones de seguridad.

“La seguridad aeroportuaria es parte de la razón por la cual CBP apoya este proyecto. Es una puerta de entrada muy segura”.

Brown afirma que no sabe de ningún incidente de contrabando en CBX. La CBP de San Diego no respondió a una solicitud de información.

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Brown dice que el puente estimula las economías de ambos países porque facilita el acceso para los turistas y las personas que viajan por negocios. Los estadounidenses están cruzando más a Tijuana para comprar boletos de avión más baratos a más de 30 destinos en México y muchos mexicanos que aterrizan en Tijuana pueden entrar a Estados Unidos sin hacer largas filas.

CBX también ha impulsado la expansión del aeropuerto de Tijuana y las aerolíneas han abierto más rutas de vuelo conectando a Tijuana.

0407_cbx_otaymesa_harrisonphotoDavid Harrison

El puente CBX muestra que existen buenas alternativas de infraestructura muy diferentes a la distopía fronteriza que Donald Trump promueve en sus discursos. Existen maneras seguras de desarrollar cruces fronterizos que no demoran los flujos.

Me hubiera encantado tener el puente cuando todavía salía con la chica de San Diego. Pero el proyecto llegó un poco tarde para mi. Sin embargo, estoy seguro que le hará la vida más fácil a otro joven mexicano que está buscando el amor en el otro lado.

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