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Trump pudo haber trabajado como un inmigrante indocumentado en México

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Donald Trump se ha metido en problemas en México. Y no tiene nada que ver con su campaña presidencial.

Un proyecto abandonado de bienes raíces que su compañía comenzó a construir en Baja California hace más de una década podría volver del pasado para complicar su vida. El viernes un ciudadano mexicano interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra el canidato republicano acusándolo de fraude, construcción sin permisos y evasión de impuestos, entre varios otros delitos.

La denuncia también asegura que Trump laboró en el proyecto sin visa de trabajo. En pocas palabras, Trump pudo haber sido un trabajador indocumentado en México.

“Estamos casi seguros que el Señor Donald Trump vino a hacer negocios a México sin visa de trabajo”, dijo Jaime Martínez Veloz, el ex diputado federal de Baja California que presentó la denuncia ante la PGR, institución que decidirá si la demanda procede. “Vino a hacer negocios a nuestro país sin solicitar los permisos correspondientes, sin entregar los impuestos que por ley debe hacer en nuestro país… lo que él ha venido presumiendo en Estados Unidos sobre el sentido de vigilar que se cumpla la ley y el orden, lo que vino a hacer a México precisamente fue a violar la ley y el orden”.

Martínez Veloz, quien trabaja en la Secretaría de Gobierno (SEGOB), dijo que no pudo encontrar evidencia de que Trump pidió o recibió una visa de trabajo cuando llegó a México para promover su proyecto, el cual prometió iba transformar a la región en un lugar como los Cabos.

Trump pudo haber violado las leyes mexicanas si se corrobora que recibió un pago para promover el proyecto o por algún otro trabajo durante su estancia en México. Irónicamente, sería el mismo tipo de trabajador indocumentado que ha demonizado a lo largo de su campaña presidencial.

Cuando los ciudadanos estadounidenses entran a México, normalmente reciben una visa de turista con vigencia de 180 días. Pero para realizar cualquier tipo de actividad remunerada, los extranjeros necesitan recibir una visa de trabajo otorgada por las autoridades migratorias. Martínez Veloz dice que ha solicitada una copia de la visa de trabajo de Trump pero ninguna instancia gubernamental se la ha podido proporcionar. Por eso Veloz cree que Trump nunca recibió tal permiso.

No está claro si Trump realizó un trabajo remunerado en México o no. Fusion contactó a la Organización Trump para conocer las relaciones comerciales y el estatus migratorio de Trump cuando estuvo en México, pero no recibió una respuesta.

Independientemente de que sea verdad o no, Trump no sería el primer ciudadano estadounidense en violar las leyes migratorias de México. El gobierno mexicano siempre ha tenido problemas registrando a los inmigrantes indocumentados que se encuentran en el país. Las autoridades estiman que la mayoría de la población indocumentada es estadounidense. Esta población incluye a los jubilados que se quedan una vez que sus visas de turista expiran, gente que trabaja de manera informal y los que hacen negocios pero entran al país con visas de turista.

Las multas por violar las leyes migratorias mexicanas son relativamente ligeras; pueden resultar en la deportación y oscilan entre los $50 y $400 dólares. Sin embargo, a pesar de que las autoridades mexicanas persiguen a los inmigrantes centroamericanos que cruzan la frontera sur, han sido bastante tolerantes con los inmigrantes estadounidenses que entran por el norte.

El resto de la denuncia que Martínez Veloz interpuso contra Trump tiene que ver con el proyecto conocido como Trump Ocean Beach Resorts en Baja California, un complejo con tres torres de departamentos que fue abandonado antes de que empezara la construcción en la frontera municipal entre Tijuana y Rosarito. El proyecto, que lanzó pre-ventas en 2005, logró recaudar más de $30 millones de dólares de varios inversionistas.

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Una maqueta del proyecto en Baja California.

Pero el proyecto se abandonó en el 2009, cuando la crisis inmobiliaria pegó en América Latina. Solamente quedaron algunas huellas en el terreno en donde se iban a construir las torres. Según un reportaje del San Diego Tribune, nunca se le devolvió el dinero a los inversionistas.

“[Trump] no invirtió un solo centavo”, Martínez Veloz le dijo a los periodistas que se reunieron afuera de la PGR el pasado viernes. “Sólo presentó un modelo, hizo que los inversionistas den sus pagos iniciales y depósitos en buena fe, y ahora, donde debía de haber un edificio maravilloso, como él diría, hay un hoyo, que expresa la ilegalidad y el fraude que cometió”.

Martinez Veloz shows his case against Trump before filing it with state prosecutors.Simon Schatzberg

Martinez Veloz muestra la demanda.

Después de que se abandonó el proyecto, un grupo de inversionistas provenientes de varios países presentaron una demanda civil ante una corte en California en contra de la Organización Trump, Donald Trump y sus hijos Donald Jr. e Ivanka. La demanda pide una compensación de $32 millones de dólares. Trump se defendió diciendo que sólo había “prestado su nombre” y que no estuvo involucrado en la supervisión del proyecto.

Los inversionistas y Trump llegaron a un acuerdo fuera de la corte por una cantidad no revelada. Daniel J. King, el abogado que representó a los inversionistas, le dijo a Fusion que la demanda contra Trump fue “exitosa” a pesar de que el magnate se protegió mediante entidades como sociedades de responsabilidad limitada (S. de R.L.) y corporaciones. Hasta ahora, no se ha llevado a cabo un proceso penal en contra de Trump en relación a este proyecto.

La denuncia civil de Martínez Veloz podría dar el primer paso si la PGR decide que el caso amerita seguir adelante.

Y si Trump no gana la presidencia el martes, podría tener un problema mexicano aún después del fin de su campaña.