Votar con la conciencia

Esta mucama del Trump hotel acaba de votar por primera vez en contra de su jefe

Carla Javier

LAS VEGAS — Todavía estaba oscuro afuera cuando cientos de trabajadores del sindicato se reunieron esta mañana para empezar a tocar las puertas de los residentes del estado de Nevada para pedirles que vayan a votar. ¿Su misión? Derrotar a Donald Trump. Llevan meses trabajando en esto. Y hoy es el día que puede cambiarlo todo.

Click here to read this post in English.

Ivelice Martinez, miembro del sindicato de trabajadores culinarios, se siente igual que sus compañeros: no quiere que Trump gane. Sin embargo, a diferencia de muchos de sus colegas, no se puede tomar el día para ir a votar. Está ocupada trabajando su turno del martes en el hotel de Trump en Las Vegas.

“Voté el pasado viernes”, me dijo Martínez cuando nos reunimos el lunes por la noche. Nos sentamos para platicar en un pequeño trailer del sindicato, desde donde se puede ver las letras doradas en la cima del imponente hotel.

I feel very happy, muy feliz, muy contenta, porque es un deber”, me dijo al contarme sobre su voto. “Me sentía obligada. Me sentía con mucha emoción por votar por alguien que sí merece mi voto, porque, aunque Trump sea nuestro jefe, no se merece el voto latino”.

Fue su primera vez votando como ciudadana estadounidense. Martínez emigró de la República Dominicana en 2010 y recientemente recibió su ciudadanía. “Sólo tengo un mes, mes y medio, que me hice ciudadana”, me dijo. “Mis dos hijas también”.

Martínez ha trabajado como mucama en el Trump International Hotel de Las Vegas por tres años. El año pasado, la mayoría de los 500 trabajadores del Trump hotel votaron para formar un sindicato, pero el equipo de Trump se rehusó a reconocerlo y todavía no se han dado las negociaciones – a pesar de que la Junta del Consejo Nacional de Relaciones Laborales ya dio la orden de hacerlo.

El sindicato ha alentado a los turistas a boicotear las propiedades del candidato republicano e incluso han organizado una “muralla de taco trucks” para rodear el hotel.

También han trabajado para votar en contra su jefe durante esta elección. El sindicato de trabajadores culinarios 226 tocó en más de 130,000 puertas en el estado columpio de Nevada para convencer a sus vecinos de rechazar a Trump.

Martínez me dijo que siente que los trabajadores como ella no son respetados y se les explota, incluso cuando están incorporados al sindicato. Ellos ganan $3 dólares menos por hora que otros empleados que tienen el mismo trabajo.

“Quiere que uno haga mil trabajos y no se puede así”, me dijo. “Necesitamos más ayuda porque usamos manos, no máquinas”.

“Es mucho trabajo para una sola persona”, agregó.

No tiene planes de unirse a sus colegas en la fiesta electoral del sindicato. Tiene otros planes: “Voy a estar en mi casa con mi familia”, dijo. Su familia ha dado quince votos a favor de la candidata democrata.

Martínez piensa que Trump no le va a ganar a Hillary Clinton. Y espera que cuando pierda, le ponga más atención a sus trabajadores en el hotel de Las Vegas. En pocas palabras, la pelea con su jefe, todavía va para largo.

“Pensamos que nos ha ignorado y no ha aportado la atención que necesitamos porque está en elección y está muy ocupado”, me dijo Martínez. “En particular, espero que nos dé una respuesta de si va a negociar, porque necesitamos respeto, dignidad y mejores beneficios”.

“Queremos el contrato”, me dijo. “Queremos negociar, pero él nos ha ignorado”.